„Comprimir sin perder calidad“ es un atajo, pero el ojo es indulgente: 60–80 % menos sin diferencia visible. De mayor a menor efecto:
- Cambia el tamaño al que realmente se muestra la imagen.
- Elige el formato — pasar fotos PNG a WebP suele reducir el archivo a la mitad.
- Ajusta la calidad a 75–85 en fotos; invisible para el ojo.
- Elimina metadatos — archivo menor y más privacidad.