Los PDF suelen crecer hasta decenas de megabytes, casi siempre por las imágenes incrustadas.
- Reduce las imágenes al tamaño en que se verán (unos 150 DPI para pantalla, 300 DPI para impresión).
- Comprime todo el PDF con una herramienta que recomprima las imágenes y deje el texto nítido.
- Revisa el resultado al 100 % de zoom antes de enviarlo.
El texto se mantiene nítido porque se guarda como vectores, no como píxeles.